viernes, 5 de febrero de 2021

Burbuja viajera.


El trabajo comenzó preparando el ambiente un día antes de recibir a los niños en casa.  Limpiar, acomodar, dejar el espacio para recibirlos, "minimalisando" un poco.  Imaginando la experiencia para tomar en cuenta los posibles obstáculos, riesgos, distractores, haciendo un recorrido rápido y quitando tiliches.  Fue como preparar una fiesta pero sin decoración.




Los invitados llegaron puntuales a las 9 am.  Nos sanitizamos para entrar y dejaron las cosas en su lugar.  Iniciamos con una junta "escolar" para hacer los acuerdos entre todos con el mecanismo de la piedra de la voz. El que tiene la piedra es el único que habla, los demás escuchamos. Lo primero que dijeron fue, estar en silencio para respetar a los vecinos y no correr, solo caminar despacio dentro del edificio...  y yo les pedí que cuando usaran algo lo regresaran a su lugar y no entrar a la habitación principal. Y por vivir en un edificio, quedó restringido asomarse por los barandales.  


También hicieron la lista de actividades, (como no saben escribir muy bien, lo dibujaron) entre las que estaban las actividades sugeridas por las guías y la conexión al Círculo, hacer la comida y algunas otras que ellos decidirían el momento de hacerlas como  alimentar a los peces, regar las plantas en el huerto, tomar su lonche y otra actividad personal. 

Escucharon el Podcast sugerido por su Guía, aunque no lograron la atención esperada y no se interesaron lo suficiente para terminar de escucharlo, se distrajeron  y decidieron comer el lonche que traían en su mochila, luego se pusieron a jugar y terminaron corriendo y gritando.  Solo les interrumpí para preguntar: - no decidimos qué sucedería si no cumplían los acuerdos.  Fue como un recordatorio y bajaron el volumen pero siguieron jugando. Sacaron los peluches para jugar al zoológico, por cierto, el Podcast hablaba de Sandra, la orangutana nacida en cautiverio, supongo que el Podcast impulsó el tema.   


En la conexión al Círculo les recordé los acuerdos de participación como levantar la mano para participar, escuchar con atención a quien habla.  Mientras, realizaron un dibujo relacionado con el Podcast.  La intervención de América para volver a la atención del Círculo fue reforzadora.  Y continuaron participando. 




Después se ponían de acuerdo para jugar y les recordé el acuerdo de "cada cosa en su lugar",  así recogieron sus trastes y siguieron en su juego de rol con los animales.

Una de las actividades que más capturó su interés fue la manipulación con la tierra del huerto en la azotea. 


Y por último preparamos juntos los alimentos, los compartimos y recogimos la mesa.  



Fue útil tener la lista de actividades que fueron palomeando y al final logramos terminar la planeación del día. 

Observaciones de la logística como madre: 


El acuerdo con las otras mamás previo a la sesión para recordarles que enviaran la mochila con agua, lonche y algún material necesario, así como los acuerdos particulares.  Quizá sea pertinente, para confianza de las familias, tomar en cuenta que la asistencia a la burbuja fuera sobre las 2 respuestas negativas a: 
- Ha tenido algún síntoma de enfermedad el día de ayer? 
- Ha estado cerca de alguien diagnosticado con COVID? 

Fue importante hacer la meditación de la mañana, haciendo conciencia de que esta experiencia no era un reto de control, una competencia o una carga más, sino una oportunidad para ser testigo de la vida de los niños un día cotidiano y especial, brindando el ambiente para crecer, aprender, convivir.  Y soltando las expectativas específicas para poder disfrutar.  

Cuenco quiero ser
donde tu alma pueda desplegarse
donde confiado te animes a descubrirte
a construirte, a despertarte.
Y juntos sonriamos
por la alegría de nuestro encuentro.
A partir de ahí, el mundo. 

Autor desconocido. 

Básicamente serví de guardiana del tiempo, para pasar a la actividad siguiente, cuidando el ritmo natural de contracción y expansión del grupo. 

Áreas de oportunidad: 


Lenguaje apropiado para redirigir el enfoque de los niños.  Ejemplo: yo los invité a jugar y caí en cuenta que lo que iban a hacer era elegir un trabajo personal.  Las opciones debían ser limitadas como nos propone la Disciplina Positiva.  Las opciones que les di fueron:  Construcción con madera, creación de palabras con el abecedario, tejido o dominó, esto último en un intento de usar material relacionado con el aprendizaje que tuviera a la mano.  

Capacitación para la normalización Montessori en casa.  Varias veces elevaban el volumen y sentí curiosidad de saber cómo le hacen para que en el ambiente de la escuela lo modulen al grado que parece que no hay niños.  Definitivamente esta experiencia también es una forma de apreciar el trabajo de las Guías.  

Espacio final de meta cognición. Me hubiera gustado charlar al final en un momento calmo de agradecimiento sobre qué aprendieron este día, pero no nos dio tiempo. 

No hice mucho más de lo que haría normalmente con mis hijos, todos reflejaron alegría, satisfacción y participación en general.  Sí lo volvería a hacer.  Agradezco la oportunidad. 

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